Apoyar a las poblaciones desplazadas internas es necesario para la
convivencia sana e incluso productiva, pero es importante recordar que
además de la inclusión de estas personas por los efectos del cambio
climático, las sociedades y las contrapartes estatales deben trabajar
sobre la prevención del desplazamiento climático con estrategias como la
preparación para desastres, la planificación del uso de la tierra, la
conservación del medio ambiente y los planes nacionales para el desarrollo
sostenible, prácticas que ya están instauradas en la cosmovisión de los
pueblos indígenas pero que deben retomarse en conjunto para una mayor
resiliencia y mitigación intercultural, es por esto que presentamos
diversas propuestas para no solo incluir a las culturas indígenas sino
también de preservar nuestra biodiversidad del mundo y la nación:
Respetar y proteger los pueblos indígenas, incluyendo su derecho a la
libertad, a una vida grata y buena, fomentar su cultura y las tradiciones
que estos tienen de manera consciente, ya que muchas veces practicamos sus
ideales, pero no respetamos su cultura.
Implementar leyes públicas más estrictas que sean inclusivas, que promuevan la
igualdad y el respeto a los derechos de los pueblos indígenas, en toda área,
como la educación, la salud, el empleo, la justicia y la vivienda. Estas
políticas deben ser construidas y promovidas con la participación de
indígenas.
Fortalecer la participación en política de pueblos indígenas, facilitando y
garantizando la posibilidad un acceso a cargos públicos y su representación en
las decisiones que les afecten directamente y que puedan ayudar a su pueblo y
a su nación.
Sensibilizar y generar empatía y su debida conciencia a la sociedad en general
sobre la discriminación hacia los pueblos indígenas y capacitar a las
autoridades y funcionarios públicos para prevenir y luchar en contra de la
discriminación.
Fortalecer y promover el uso de las instituciones que se encargan de proteger
los derechos de los pueblos indígenas, como los que fueron mencionados antes
y son: la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas
(CDI), la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y el Consejo
Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED), entre otros.
Reconocer sus competencias tradicionales. La indiferencia hacia su cultura y medios de vida tiene
repercusiones tanto emocionales como económicas.Un estudio de UNICEF
indicó que la marginalización y el sentimiento de aislamiento social que sienten particularmente los jóvenes
indígenas, (tanto en sus propias comunidades como en las comunidades de
acogida), contribuyen a que el mayor índice de suicidios en América Latina
se manifieste entre adolescentes indígenas. Valorar el conocimiento de
quienes llegan disminuye el sentimiento de desarraigo y favorece la
inclusión.
Priorizar la compra local y familiar:
La Organización Internacional de la Propiedad Intelectual indica
que
los pueblos indígenas en general son conscientes del valor comercial de
su conocimiento
pero desde la ropa hasta ítems farmacéuticos, muchos de sus productos
aparecen reproducidos por terceros en el mercado. Comprar a pobladores
indígenas que se asientan en nuevas comunidades, apoya la estabilidad
económica de los mismos.
Respetar la dimensión colectiva de su cultura.
Sus derechos colectivos sobre las tierras, los territorios y los
recursos están definidos en la Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos
indígenas (Artículos 3 y 26). La posesión colectiva de tierras ancestrales es
una de las formas de autodeterminación más importante de los pueblos
indígenas y se ve directamente afectada al momento de desplazarse. Sin
embargo, otros aspectos de su identidad también cumplen con esta
característica comunitaria, como la toma de decisiones y la crianza
colectiva.
Sensibilizarse ante la falta documentos de identificación: De acuerdo con ACNUR, la población indígena desplazada es de las más propensas a no tener de
documentación como carné de identidad, partidas de nacimiento o de matrimonio. Si
bien es responsabilidad de las instituciones del Estado otorgar este tipo
de papeles, lo que sí pueden hacer las comunidades de acogida es
comprender y empatizar cuando bajo algunas circunstancias, una minoría
desplazada carece de documentos y requiere acceder a trámite o
servicio.
Procurar medios de comunicación alternos y apertura hacia otras
lenguas:
En Guatemala, la CIDH se ha manifestado acerca de falta de adecuación cultural en los servicios sociales
, como la salud, servicio correspondiente al Estado. Sin embargo, para
existir en comunidad, la comunicación será necesaria de manera recurrente,
por lo que aprender y enseñar conceptos básicos de las diferentes lenguas
involucradas y de forma intercultural, facilitará la interacción y la
creación de lazos.
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